|
Muchas veces me senté a pensar cual debería ser el prologo,
si contar la historia de la escuela, o hablar de las
técnicas de Taekwon-do, pero no, el prologo debí reflejar el
espíritu y el sentimiento de lo que formé durante tantos
años, la familia del Taekwon-do.
¿Porqué debía ser así? Porque la parte técnica (Taekwon) es
mucho mas fácil de visualizar, basta con ver una de mis
clases, un examen, o un torneo, allí se podrá apreciar el
nivel técnico de mis alumnos. ¿Pero esto es lo mas
importante? No, indudablemente, no pasa por solo este punto.
Existe un verdadero sentimiento, el "DO" o sendero
espiritual, que es la manera en el que incorporamos el
Taekwon-do como una nueva forma de vida. ¿Pero que tiene de
maravilloso o diferente? En realidad nada, esta forma de
vida la deberían de llevar los 40 millones de argentinos o
los 3.000 millones de habitantes del mundo, ya que nuestra
enseñanza se basa en conceptos simples: Amor, respeto,
integridad, perseverancia, compromiso, solidaridad y
tolerancia.
Es
por todo esto que en mi escuela se insiste en el día a día
con los valores nombrados, punto de trascendental para la
buena formación a futuro, de mis discípulos. Tal vez ahora
se darán cuenta porque mis alumnos infantiles y adolescentes
son como mis hijos, y mis alumnos adultos son aparte mis
amigos. |